Vamos a ver un par de ejemplos en GIMP donde podemos utilizar las máscaras. Las máscaras se crean desde la paleta Capas, y es en esta paleta donde podemos ver si las capas tienen alguna máscara asociada, y seleccionar la máscara para pintar en ella.
Imaginemos que queremos poner un trozo de una imagen pegado en otra imagen. Podemos seleccionar la parte de la primera imagen que queramos exactamente, y luego pegarla en la segunda imagen. Vamos a ver cómo lo podemos hacer utilizando una máscara.
Primero, seleccionamos la imagen que queremos copiar; esta selección la haremos de una manera rápida, englobando zonas del fondo que no queremos que aparezcan en la imagen definitiva. Luego, copiamos este trozo y lo pegamos en la segunda imagen. Por ejemplo, aquí he copiado una imagen de una mariposa y la he pegado en la imagen de la chica; tras pegarla, he hecho doble clic desde la paleta Capas en la imagen pegada y la he convertido en una capa.
De esta forma, seleccionando el pincel adecuado en cada momento (y el zoom adecuado en la imagen para poder trabajar cómodamente), iríamos pintando en la máscara, de forma que se vea sólo lo que nos interesa de la capa asociada.
Una vez tenemos la máscara, de forma que se vea lo adecuado de la capa, podemos mover la capa (con la Herramienta Mover), o cambiarle la escala o rotación (con la Herramienta de escalado o la Herramienta de rotación), para situarla en el lugar adecuado de la imagen. Para esto, ten en cuenta que primero se debe seleccionar la capa, haciendo clic en su miniatura, en la paleta Capas (si tenemos seleccionada la máscara, modificaríamos la máscara, no la imagen de la capa).
Como trucos que en ocasiones pueden servir, si hacemos clic en la miniatura de la máscara de la paleta Capas mientras mantenemos pulsada la tecla [Ctrl], se desactivará o volverá a activar la máscara, con lo que podremos ver la capa sin aplicar la máscara o con la máscara aplicada. Si pulsamos en dicha miniatura con la tecla [Mayús], podremos ver en la imagen la máscara, es decir, las zonas negras y blancas (o tonos de gris) de la misma.
Con la opción Aplicar máscara de capa (del menú contextual de la máscara o del menú Capa o del menú de capas de la paleta Capas), se aplicará de forma definitiva la máscara a la capa. De esta forma, es como si hubiéramos quitado las partes de la imagen de la capa que quedan ocultas por la máscara, y la capa ya no tendrá máscara asociada.
Vamos a ver otro ejemplo de utilización de máscaras (podemos ocultar la capa de la mariposa, para que no nos moleste ahora). Hay un efecto que consiste en poner toda la imagen en blanco y negro, menos unas áreas que se ven en color, para resaltar dichas áreas. Esto lo podemos hacer utilizando máscaras.
Primero duplicamos la capa que contiene la imagen con la que trabajeremos (como siempre, desde el menú contextual de la máscara o del menú Capa o del menú de capas de la paleta Capas).
A continuación, seleccionamos la capa inferior desde la paleta Capas y la convertimos en blanco y negro (la opción de menú Colores - Desaturar la convierte en blanco y negro, mientras que Colores - Colorear convierte todos los colores de la imagen por el tono de color que especifiquemos).
Seleccionamos la capa con la imagen que está encima y le añadimos una máscara (desde el menú Capa - Máscara, desde el menú de capas de la paleta Capas o desde el menú contextual de la capa). En este caso, podemos hacer que la máscara oculte inicialmente la capa asociada (opción Negro).
De manera similar a antes, seleccionamos la máscara y pintamos con el pincel sobre ella con el color blanco; en las zonas por donde pintemos, se podrá ver la capa, con lo que se podemos ver la imagen en color por estas zonas.